Alcalde Jorge Godoy participa de la Inauguración de Sede Aymara y puesta de primera piedra para Bóveda de Antepasados.
Con el permiso de la Madre Tierra y recordando a los antepasados, se realizaron en Quillagua la puesta de la primera piedra de la Bóveda que guardará los restos de los antepasados aymara de la localidad, y la inauguración de la nueva Sede Aymara de Quillagua.
Ambas actividades contaron con la presencia del alcalde de la comuna de María Elena, Jorge Godoy Bolvarán, quien se mostró emocionado por los logros de la localidad y se comprometió a seguir impulsando a Quillagua en proyectos de mejoramiento estructural, de salud y servicios básicos, los cuales a costado desarrollar por ser una localidad remota de los grandes centros urbanos de la región.
En la oportunidad, y como dueños de casa, también estuvieron presentes el presidente de la Junta de Vecinos de Quillagua, Víctor Palape, y la presidenta de la Comunidad Aymara, Georgina Soza.
Los proyectos que motivaron la reunión fueron primero; dar el inicio de la próxima construcción de la Bóveda que guardará los restos de antepasados de familias aymaras de Quillagua. La construcción que llevará a cabo la Municipalidad de María Elena, por su departamento de Planificación y Proyectos, constará de 12 metros cuadrados, coronada con una placa conmemorativa y explicativa de la bóveda, y su costo alcanza la suma de más de 2 millones de pesos. Un proyecto único e importante para las nuevas generaciones aymara de Quillagua.
También, en la ocasión se inauguró la nueva sede comunitaria aymara, proyecto liderado por la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena CONADI, a la cual el Municipio de María Elena, e ideado por el alcalde, Jorge Godoy, complementará con espacios y servicios básicos los cuales no estaban insertos en el proyecto original de CONADI, y que significará mejorar sustancialmente el uso de la sede por la comunidad.
Ambos proyectos se insertan en un plan de mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de Quillagua, el rescate de sus costumbres ancestrales y la proyección de un desarrollo turístico y urbano de la localidad, en manos del Municipio de María Elena y la propia comunidad quillaguina.